Yo tenia treinta y dos años, estaba casado y con dos niñas pequeñas de unos cuatro y seis años. Los dos trabajabamos y necesitabamos una ayuda para mejor atender a las pequeñas, llevarlas al cole, recogerlas y atender de alguna manera las necesidades de la casa. Mi mujer se encargo, no se como, de encontrar esa ayuda y nos vino a ayudar una chiquilla de diez y seis años.
Todo transcurria de forma normal, la chiquilla nos agradaba y era de gran ayuda, estabamos contentos con ella y entro a formar parte de nuestra pequeña familia, era una mas.
Llevaba unos meses con nosotros y yo me comportaba de forma normal, la trataba con respeto y no veia en ella nada mas que a una niña.
Ese dia llego sin yo pretenderlo, ni tan siquiera imaginarmelo, digo ese dia porque fue el comienzo en que mi alma se encontro en la linea que separa el cielo del infierno.
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