Somos una especie cuya conducta se asemeja mucho a un trocito de madera a la deriva en un mar de olas, sin rumbo ni gobierno que nos lleve a buen puerto.
El conocimiento de nosotros mismos es muy limitado y dentro de ese breve espacio las circunstancias que nos rodean nos llevan de un lado para otro, baiben va baiben viene.
Hoy nos comportamos de determinada manera y segun como nos haya ido, al dia siguiente ya no somos los mismos.
Cuanto menos nos conozcamos mas baibenes tendremos, como patos mareados.
El autoconocimiento es esencial para que nuestro camino sea medianamente seguro y constructivo.
No es tarea facil, hay muchas cosas que pulir, otras que dejar atras, hacer lo que consideremos correcto aunque no nos beneficie. Ser sincero con uno mismo es una gran virtud que todos tenemos pero que muy pocos saben encontrar dentro de si mismos.
El ego es un mal consejero que solo desaparece cuando a uno no le interesa ninguna cuestion material, ni ser admirado, ni destacar por encima de los demas, cuando dice la verdad en cualquier circunstancia, cuando considera a los demas igual que a el mismo, cuando no desea poseer si no compartir etc.
Conseguir el equilibrio en nuestro interior manifestandolo al exterior es una buena accion que tiene una reaccion parecida a una bola de nieve echada a rodar cuesta abajo creciendo constantemente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario